Preacher

Exchange

31 DOMINGO

Please support the mission of

the Dominican Friars.

Home
FIRST IMPRESSIONS
1st Impressions CD's
Stories Seldom Heard
Faith Book
Volume II
Come and See!
Homilías Dominicales
Palabras para Domingo
Catholic Women Preach
Homilias Breves
Daily Reflections
Daily Homilette
Daily Preaching
Daily Bread
Face to Face
Announcements
Book Reviews
Justice Preaching
Dominican Preaching
Preaching Essay
Quotable
Archives
The Author
Resources
Donations

Palabras para Domingo Archivo

Palabras para Domingo

11.04.18

Deuteronomio 6:2-6

Hebreos 7: 23-28

Marcos 12: 28-34


 

"Aumenta mi Fe Señor, Yo Pecador"

 

Tres de los evangelistas nos dan una interpretación de este encuentro entre Jesús y el escriba. Pero San Marcos es el único que describe a este escriba como sincero, abierto, y honesto. Según el relato de Marcos, vemos a un hombre sencillo que está buscando una aclaración. No viene para poner a prueba a Jesús. Viene buscando entender mejor la importancia de la ley. Parece que Jesús se quedó admirado, porque al final del encuentro dice: "No estás lejos del Reino de Dios".

 

Es posible perder la sabiduría en la respuesta de Jesús. Él no está despreciando los mandamientos de los judíos. Mas bien, les está respetando, pero al mismo tiempo, poniéndoles en un formulario que es fácil de entender, y fácil de recordar. Jesús va directamente a la esencia de la ley y la resume en dos principios: el amor a Dios y el amor al prójimo.

 

El primer mandato viene del libro de Deuteronomio: "Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Dios, es el único Señor; amarás al Señor, Tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas las fuerzas". Este mandato, conocido como el Shema a causa de la palabra hebrea para "escuchar", es recitada por los judíos fieles dos veces al día. Ninguno de los oyentes de Jesús pudo dudar de su importancia. Con respecto al segundo mandamiento, Jesús hace referencia al libro de Levítico. La cita viene de una sección en la cual Yahvé ordena que su pueblo sea santo igual que Yahvé. Con muchos ejemplos Dios deja bien claro que la santidad que Dios espera de su pueblo demanda que amen a todos los seres humanos: a los pobres, a los extranjeros, y a los desamparados. Entonces, otra vez, los oyentes de Jesús no pueden refutar su respuesta.

 

Y nosotros, hoy en día, si presentamos la misma pregunta a Jesús, vamos a recibir la misma respuesta. Para nosotros es imposible amar a Dios de todo corazón y menos posible amar a otros, si nos falta la fe. Por tanto, es muy importante aceptar que Dios nos ama de todo corazón y sin condiciones. El amor de Dios no depende de nuestra fidelidad a la ley. El amor de Dios no se gana por nuestra bondad. El amor de Dios es un don gratuito que está disponible para nosotros a pesar de lo que hagamos o dejemos de hacer. Esta fe en el amor de Dios es la base de nuestro compromiso y nuestro deseo de vivir en relación con Dios.

 

No es tan fácil creer que Dios nos ama así. Queremos usar nuestra experiencia de amor como la medida de lo que puede hacer Dios. Y sabemos lo que no es posible para nosotros. Casi no somos capaces de amar totalmente sin buscar algo del otro. No es fácil perdonar si el otro no se arrepiente. Nos parece imposible dar todo a los que no son dignos. Por eso, nos cuesta creer que Dios puede amar así.

 

Tal vez el desafío mas grande que tenemos es acercarnos humildemente a Dios, implorando la fe- fe en el amor de Dios para nosotros, fe en la capacidad de Dios de dar sin reserva, fe en el deseo de Dios de estar en relación con nosotros. Solamente cuando aceptamos este misterio será posible abrirnos al amar a Dios y tratar de extender este amor a los demás.


Sr. Kathleen Maire -  kathleenemaire@gmail.com


 

Palabras para Domingo Archivo
CRISTO REY 33 DOMINGO 31 DOMINGO 30 DOMINGO 29 DOMINGO 28 DOMINGO


Home Contact Us Site Map St. Dominic

©Copyright 2005 - 2018Dominican Friars

  Free Web Hit Counter