Preacher

Exchange

Palabras para Domingo

Please support the mission of

the Dominican Friars.

Homilías Dominicales Archivo

Home
"FIRST IMPRESSIONS"
1st Impressions CD's
Stories Seldom Heard
Faith Book
Volume II
Lenten Podcast
Come and See!
Homilías Dominicales
Palabras para Domingo
Catholic Women Preach
Homilias Breves
Daily Reflections
Daily Homilette
Daily Preaching
Daily Bread
Face to Face
Announcements
Book Reviews
Justice Preaching
Dominican Preaching
Quotable
Archives
The Author
Resources
Donations

Palabras para Domingo

03.25.18

 

Génesis 22: 1-2, 9-13, 15-18

Romanos 8: 31-34

Marcos 9: 2-10


 

Cada año leemos una versión de la transfiguración en este segundo domingo de Cuaresma.  Tal vez es para animarnos a seguir fiel a través de las penitencias de esta estación.  Nos encontramos juntos con los apóstoles en presencia de la gloria de Dios, escuchando la voz de los cielos  proclamando, “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”.  Con Pedro, Santiago y Juan, nos quedamos asustados a esta manifestación del Mesías.   

 

San Marcos nos dice claramente que los apóstoles estaban muy asustados, a sea, que en este momento  no comprendían bien lo que estaba pasando.   Sabemos que este evangelista escribió su relato para mostrar que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios.  Entonces, parece que lo que leemos en ricas detalles es lo que la Iglesia primitiva entendió sobre este acontecimiento después de la muerte y resurrección del Señor.  Entonces cada detalle es importante porque habla a los primeros cristianos de Jesús como el cumplimiento de las profecías de Antiguo Testamento. 

 

La transfiguración ocurrió cuando Jesús estaba preparando a sus discípulos para su pasión y muerte.  El habló también de su resurrección.  Los discípulos no entendieron lo que Jesús decía, ni acerca de su muerte ni de su resurrección.  Entonces, el hecho de que Moisés y Elías aparecieron en la visión era importante.  Muestra que Jesús es dentro de la tradición de Moisés  Elías, distinto pero parte del plan de  Dios para los judíos.

 

 La nube también tenía importancia.  En el Antigua Testamento, la presencia de Dios se manifestó por una nube.  Una nube cubría el monte Sinaí cuando Dios le dio a Moisés los diez mandamientos.  Durante el Éxodo, cuando Dios venia a conversar con Moisés, una nube cubrió la tienda.  Aquí la nube significa la llegada del reino de Dios en la tierra y así cumple la profecía de Jesús que el reino estaba cerca.   

 

¿Qué significa la transfiguración para nosotros?  Creo que sirve para recordarnos que hay momentos en la vida cuando sentimos bien la presencia de Dios.  Tal vez no es por medio de nubes, la presencia de profetas y voces saliendo del cielo.  Pero hay momentos cuando la belleza de una panorama, el nacimiento de un bebe, la seguridad de que somos amados nos penetra hasta el corazón con el mensaje que la vida es regalo y Dios está presente.   Estos momentos son buenos y necesarios.  Nos dan aliento y esperanza.  Nos fortalecen para la lucha de la vida.  Nos ayudan durante tiempos difíciles de recordar que Dios está a nuestro lado.      

 

En el evangelio, toda la visión desapareció de repente, dejando a Jesús y los tres apóstoles a solos.  Y así es en nuestra vida.  La mayoría de nuestra vida no se pasa encina del monte.  Estamos en los caminos, enfrentando soledad, sufrimiento, preocupaciones y dolor absurdo.  Pero tenemos siempre el recuerdo de la visión.  Tenemos la palabra de Jesús que Dios está cerca.  Tenemos las palabras del cielo que nos aseguran que somos hijos e hijas amados de Dios.  Tenemos señales de la presencia de Dios y tenemos el Espíritu de Dios, el Consolador, que nos acompaña.
 


Sr. Kathleen Maire - kmaire@verizon.net


Cuaresma Domingo 2 Cuaresma Domingo 1 DOMINGO 6 DOMINGO 5 DOMINGO 4 DOMINGO 3


Home Contact Us Site Map St. Dominic

©Copyright 2005 - 2018Dominican Friars

  Free Web Hit Counter