|
Adviento II (B) 12-10-2023 Isaías 40: 1-5, 9-11 2 Pedro 3: 8-14 Marcos 1: 1-8
El profeta Juan Bautista nos da el mismo mensaje. El utiliza las mismas palabras del profeta Isaías, pero después pone en palabras bien sencillas lo que uno tiene que hacer. Hay que arrepentirse, pedir perdón y cambiar las cosas que quitan la vida a otros. Hay que reconocer la ira, el odia, el deseo de venganza, la obsesión con poder, la manipulación y abuso de otros, la avaricia y el rechazo de los pobres y los necesitados. Hay que cambiar estas actitudes en otras que reflejan el cariño de Dios con su pueblo. Es así que se prepara el camino del Señor. Es así que veremos la transformación de este mundo en algo que refleja el Reino de Dios.
Pero el enfoque de las lecturas no es tanto los sacrificios que tenemos que hacer, sino la transformación que Dios quiere para el mundo. Debemos tener el corazón listo para recibir la gracia de Dios, por que es Dios que hace el trabajo de transformación. Nosotros tal vez ni podemos imaginar un mundo que sea totalmente diferente de lo que vemos como realidad, pero Dios no está limitado por nuestra falta de visión. Por eso decimos que el Adviento es un tiempo de esperanza, esperanza que Dios siga haciendo milagros.
Para ilustrar la visión de Dios, el profeta Isaías utilizó ejemplos de un pastor y su rebaño, diciendo que el pastor llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos y atenderá solícito a sus madres. En nuestros días, podemos pensar en términos de gente que encuentran trabajo después de meses y años de búsqueda. Podemos pensar en inmigrantes que encuentran una bienvenida al llegar a este país. Podemos pensar en jóvenes que consiguen una buena educación que los preparará para un futuro de seguridad, o en tranquilidad dentro de una casa que antes conocía solamente la violencia de la droga y la alcohol. Podemos pensar en una nación donde no hay odio y miedo entre las razas.
Podemos pensar en países también. ¿Cómo será por un pueblo que sufre hambre cuando por fin su gente tiene suficiente para comer? ¿Cómo será por un país que solamente recuerda la violencia de la guerra si un día se levanta para descubrir que ya no existen armas ni instrumentos de tortura? ¿Cómo será si en un país donde unos pocos son sumamente ricos y los muchos que son sumamente pobres, si algún día cada uno tenía lo necesario para la vida, la seguridad y un poco de descanso? ¿Cómo sería si en una cultura que trata a la mujer como esclava, si de repente todos reconoce la dignidad de la mujer y le trata con respeto?
Creo que Adviento es buen tiempo para soñar de las posibilidades
que existen por un Reino de justicia, para hacer lo que podemos
para preparar nuestro corazón, y para vivir en una esperanza
viva que lleva el Reino de Dios. |
|